Actualidad rabiosa.

 

 
(Por Ludovic Carlsson Svenson, "Cegatito de San Bernardo").
 

Pamplona (España), 25 de junio de 2008. Día grande para Revillita, que acaba de adquirir un nuevo coche de cuadrillas (Mini 1.300) para desplazarse con sus muchachos a lo largo de nuestra geografía. Se celebra un acto de entrega por todo lo alto en el concesionario Viuda de Cuervo e Hijos, S.L., al que acude toda la prensa taurina y de información general. Como la noticia es de gran interés, no dudo en asistir para informar a mis lectores. 

- Apoderao, quería hacerle una entrevista a Revillita pero me ha dicho que hable contigo para que tú me cuentes todos los detalles.

- Sí, ya sabes que el maestro no es muy amigo de salir en los papeles y prefiere que sea yo el que atienda a los medios, ya que tengo una gran capacidad de comunicación y me expreso perfectamente tanto en español como en castellano.

- Por mi parte encantado, siempre es un placer charlar contigo.

- Y además aprendes, lo digo sin falsa molestia.

- Cierto, aunque antes que nada te diré que he encontrado a Revillita un poco bajo, preocupado, me extraña en un día tan importante para la cuadrilla como éste.

- No le des importancia, Revillita es un tipo serio y no le gustan demasiado las bromas,  incluso se suele enfadar cuando nos pegamos con palos muy grandes.

- Sobre gustos no hay nada escrito, y más si hablamos de un genio como el maestro. Antes que nada, debo decirte que has montado un buen lío en Sevilla con tu decisión de vetar a D. Eduardo Canorea, empresario de la Real Maestranza.

- Puedes estar seguro de que no me dejó otra opción.

- En los mentideros se comenta que Canorea no te llamó porque te considera un hombre excesivamente duro en las negociaciones.

- Craso error, Cegatito. Aunque defiendo honestamente los intereses de Revillita, soy muy flexible a la hora de negociar con los empresarios. Prueba de ello es que no he utilizado la llave de perro más de trescientas o cuatrocientas veces, y siempre fue porque me provocaron.

- Eso te honra y habla de tu pacifismo y bonhomía, Apoderao.

- Gracias.

- Bueno, vamos a centrarnos en la noticia del día, ardo en deseos por saberlo todo sobre la adquisición del nuevo coche de cuadrillas, Apoderao.

- Es un tema que viene de lejos, ya que lo fabrican en Inglaterra.

- Entiendo, ¿cuándo decidiste cambiar de vehículo?

- Le venía dando vueltas desde hace tiempo. Nuestro anterior coche de cuadrillas se averiaba con demasiada frecuencia. No te diré de qué marca era por no hacerle una publicidad negativa a nadie, pero acabé bastante harto de esos cabrones de Peugeot.

- Tu discreción te engrandece aún más si cabe, Apoderao. ¿Quién tomo la decisión de comprar un Mini?

- Fue decisión mía, el maestro delegó en mí este asunto, porque él, siempre que no torea, está concentrado en el campo.

- Pues debe ser el hombre más concentrado del mundo.

- Sin duda. Mejor así. El caso es que me pasé una buena temporada leyendo artículos en revistas, fichas técnicas, información en Internet, etc. y llegué a la conclusión de que el Mini era la mejor opción con diferencia para los viajes de nuestra cuadrilla.

- ¿Cuántos sois en total?

- A ver: Revillita, Enanito, Expertillo, Subterráneo Pargen, Tachenko, Epi, Asesino Pelines, Manistérrido, Frascuelo, Gran Otilio, Reverendo Archanco, Niño Barrabás,  Fernandito Huarte, Melgibson, Guitarrones, y yo. En total, somos dieciocho.

- Apoderao, vaya por delante que no entiendo mucho de automóviles, pero creo que dieciocho personas en un Mini no pueden ir muy holgadas, si me permites la compresión.

- No te preocupes, cabemos de sobra. Melgibson, que es un gran informático, hizo una simulación por ordenador y aún quedaba sitio para treinta y dos personas más.

- Hombre, si lo dice un informático, no tengo nada que objetar. No obstante, me extraña que no te hayas decidido por un monovolumen.

- Imposible, Revillita odia los monovolumen, dice que son horribles cajas de plástico sin gracia, ni españolía, ni ná.

- Coincido con el maestro, bien pensado, esos pencos sólo sirven para ir al hiper y llenarlos de trastos.

- Me dan risa los cabestros que se compran esos fistros de coches, parece que pisan fuerte porque su lata de sardinas es más alta y más gorda que las otras. Pobres diablos.

- Ya lo dice el refrán, Apoderao, dime de qué presumes y te diré si eres de Cáceres.

- Tanto ocupar carretera pa ná. Cabrones.

- De todas formas, me extraña que no hayas comprado un Mercedes, prácticamente todas las figuras del toreo han tenido ese coche.

- Consideré esa opción, y reconozco que el Mercedes es un gran automóvil, pero se nos quedaba un poquito corto, así que al final me decidí por el Mini, que cumple con creces todas mis expectoraciones.

- Veo que lo has pensado muy bien. Cambio de tercio, ¿cuántos kilómetros hicisteis el año pasado, Apoderao?

- Te sacaré la media por corrida, que no será complicado porque sólo toreamos una, y yo divido por uno con bastante precisión, incluso sin ayudas electrónicas. Fue un desplazamiento desde Pamplona a Huarte, unos cinco kilómetros. Eso sí, kilómetros de los largos, porque fuimos por la ronda de circunvalación y ya sabes que en ese tipo de vías el asfalto se dilata más que en las que están sin asfaltar, por ejemplo.

- Y luego la vuelta a casa.

- Échale otros cinco kilómetros aproximadamente, porque volvimos por el mismo sitio, y aunque eran en sentido contrario a la rotación del planeta, no vamos a considerar dicho efecto por no cagarla.

- Bien, tratándose de un desplazamiento no transoceánico, supongo que no os afectaría excesivamente el jet-lag.

- Que se ande con cuidado ese jetlag, no le vaya a cruzar la cara.

- En cualquier caso, estamos hablando de distancias considerables que castigan al cuerpo más de lo que parece a primera vista. Recuerda las palabras del maestro Antonio Ordóñez, decía que para ser figura del toreo, lo primero es saber dormir en el coche de cuadrillas.

- En aquellas carreteras de los años cincuenta, con baches, mal señalizadas, guardarraíles cortantes…

- Como ahora. Un coche de categoría como el Mini, no se compra todos los días, ¿cómo fueron las gestiones?

- Bastante bien, en principio me pedían 45.000 euros.

- Pero tú eres un hábil negociador…

- Correcto, después del tira y afloja les puse contra las cuerdas.

- Lo conseguirías a buen precio, estoy seguro.

- Lo saqué por 55.000, y sin apretarles demasiado. No veas la cara que se les quedó a esos cabestros del concesionario.

- No sabían con quién se estaban jugando los cuartos, Apoderao. Más vale que la negociación duró poco, que si no... Total, que el dinero no ha sido problema en ningún momento.

- Para nosotros nunca, Cegatito, no nos preocupa.

- Ya lo dijo el gran Carlos Marx, no es más rico el que más tiene, sino el que más guinda.

- Marx era un fenómeno, yo he sido comunista convencido hasta que empecé a ganar dinero a lo bestia y ya no me interesaban esas chorradas de andar escaso.

- Cambiaste de pensamiento, o mejor dicho, evolucionaste como persona.

- Así fue, pero sigo viendo sus películas y me descojono mucho con él y con sus hermanos. El mudo es un fenómeno. 

- Supongo que tratándose de una berlina de representación de alto standing, contará con un motor potente.

- Sí, es un motor muy evolucionado, potente y con mucha elasticidad. Sube las cuestas con una facilidad sorprendente, incluso si llevas el botijo lleno hasta arriba.

- ¿Qué potencia tiene?

- Si no recuerdo mal, unos trescientos mil caballos.

- Buena cifra, considerando que el Fórmula 1 de Fernando Alonso tiene unos novecientos...

- Sí, pero piensa que el Fórmula 1 es sólo para una persona, sin embargo en nuestro coche iremos varios y llevaremos el equipaje y los trastos de torear. Lógicamente, con sólo novecientos caballos andaríamos muy justitos.

- Qué bien te explicas Apoderao, no me maravilla tu sabiduría, que es proverbial e indiscutible, sino la forma tan didáctica en que nos muestras la realidad a los menos doctos.

- Sí, reconozco que entre mis muchos dones está el de adecuar el nivel de mi vocabulario al de mi interlocutor, para que se me entienda en todas las circuncisiones.

- Bien dicho, ¿y las emisiones de CO2?

- El coche contamina muy poco. Queríamos un vehículo ecológico porque nosotros somos muy limpios, rara es la semana en que no nos cambiamos de calzoncillo, aunque esté bien y no haga ninguna falta.

- Porque habéis adquirido una rutina de máxima higiene y la seguís a rajatabla.

- Así es.

- Siendo un Mini, no me caben dudas de que será realmente veloz.

- Cierto, pero no es necesario, la verdad es que nunca hemos tenido prisa por llegar a una plaza de toros. Con lo que se pasa ahí dentro…Ya me ha dicho más de uno: “Apoderao, más vale que no tengamos que estrenarlo”.

- Entiendo, aunque nunca está de más una buena reserva de potencia.

- Sí, sobre todo por si hay que salir ligero de algún sitio, ya sabes que hay aficiones muy exigentes y no todos los días se puede estar bien.

- Sé de buena tinta que Melgibson ha revisado personalmente y dado el visto bueno a la instalación eléctrica del vehículo.

- Sí, como Melgibson es informático, tratamos de que no se arrime nunca a un ordenador, no vaya a joder algo, así que nos echa una mano en otros temas.

- Dicen que ese muchacho sabe un montón de electricidad.

- Cierto, y conoce perfectamente ese mundillo. El otro día me dijo: “Apoderao, la electricidad es muy útil, pero también muy peligrosa, cuando te da la descarga y cuando te dan la factura”.

- Este Melgibson no tiene desperdicio.

- Por algo le llaman “El Elegido”.

- Suspensión independiente en las cuatro ruedas.

- Sí, también en la de repuesto, faltaría más.

- ¿Qué tipo de reglajes de suspensión has adoptado?

- Hicimos varias pruebas, una suspensión más blanda resulta cómoda en viajes largos, pero no proporciona suficiente agarre, y una suspensión dura es más eficaz pero puede ser molesta en carreteras bacheadas. Al final, optamos por unos reglajes intermedios, ya sabes que lo correcto casi siempre suele estar en el centro, nosotros siempre evitamos los extremeños.

- Haces bien, una vez me vi envuelto en un lío en fiestas de Badajoz, y me tiraron al pilón.

- Eso es lo que yo quería explicar, exactamente.

- Parece lógico pensar que el coche tendrá una estabilidad impecable, como todos los Minis.

- Sí, el coche va sobre raíles, sólo pierde la trayectoria si el que conduce va totalmente borracho.

- Eso está muy mal, Apoderao. Te afeo el comportamiento, y disculpa si mi extrema rudeza, explícita por imprescindible, ha alcanzado el nivel de lo superlativo.

- Es igual, no te he entendido ni hostias.

- ¿Qué me dices del ESP?

- No caigo, creo que nunca he votado a esos cabrones. Estoy muy desengañado de la política.

- Me refiero al control inteligente de estabilidad. 

- Supongo que lo tendrá, aunque no es necesario. Si hay algo que sobra en nuestra cuadrilla, es inteligencia. Sobra porque no la gastamos.

- Frenos de disco con accionamiento hidráulico.

- No estoy seguro si es accionamiento hidráulico o acción hidratante, pero funcionan fenomenal, detienen el coche incluso cuando está en movimiento.

- Llevaréis ABS, supongo.

- No me suena ese tío, creo que no viaja con nosotros habitualmente. Pero si quiere venir, hay sitio de sobra.

- ¿Qué me cuentas del cambio de marchas?

- Estupendo, cinco velocidades sintonizadas y marcha atrás, que resulta imprescindible cuando hay que retroceder.

- ¿Dispone de control de tracción?

- Por supuesto, aunque dado nuestro nivel de conducción, no hace falta. Piensa que nosotros conducimos de un modo muy controlado, traccionalmente hablando.

- Te explicas como un libro abierto, Apoderao.

- Me gusta que me entienda todo el mundo. Ya sabes que hay mucho cabestro con pocas luces, y conviene huir de los tecnicismos para que se enteren de algo.

- Cinturones de seguridad pretensados, imagino.

- Sí, de úlima generación (ultimate generation), con dispositivo de control de la fuerza de ajuste, que evita una excesiva presión sobre el torso de los ocupantes, sobre todo cuando no se lo ponen.

- Conociendo tu alto nivel de exigencia, estoy seguro de que el Mini contará con el equipamiento necesario para disfrutar de la mayor comodidad posible.

- En efecto, tiene de todo.

- He leído en el catálogo que lleva asientos reclinables.

- Los llaman así porque se pueden reclinar.

- Tú sabes mucho de mecánica, bandido.

- Sí, como gestor de éxito que soy, procuro no circunscribirme a un solo campo, sino que me gusta abarcar todo tipo de conocimientos. Lo mismo intervengo en una negociación sobre venta de activos empresariales, que diseño una suspensión inteligente para el carro de los polos Frigo.

- Por eso estás donde estás.

- En todo lo alto, así es.

- Apoderao, veo que te las sabes todas tratándose de ingenios mecánicos.

- Sí, además, tengo bastante experiencia en estas cosas. Durante la Guerra del Golfo, estuve unos meses reparando el tren de aterrizaje de los cazas de Estados Unidos.

- ¿Y qué tal aterrizaban?

- Se daban cada hostia...

- Lo importante es que tomaban tierra, Apoderao.

- Sí, la tomaban. Siempre.

- No te preocupes, tienen aviones de sobra.

- Cierto, y parece que les gusta que se rompan, porque siempre los llevan donde hay enemigos, hace falta ser animal.

- Déjalo Apoderao, allá cada uno con su estrategia. Volvamos al Mini. Los coches de este nivel son muy caros, al igual que los repuestos, revisiones, etc. ¿No te asustan los gastos de mantenimiento?

- No quisiera parecer presuntuoso, en primer lugar porque no me hace falta, pero nuestra sólida posición económica nos permite afrontar estos gastos sin problemas, sobre todo cuando nos vamos sin pagar.

- No me cuadra que te vayas sin pagar, Apoderao, tú eres un hombre de principios y además manejas pasta.

- Sí, pero me gusta dejar trampas en todos los sitios para que se acuerden de mí, si no, te olvidan enseguida, y eso me parece muy triste.

- Porque vivimos muy rápido, Apoderao.

- Fast life, para que me entienda la población angloparlante.

- Supongo que conducirá Gran Otilio, el célebre piloto de Fórmula 1 y afamado latin lover.

- Dios quiera que no coja el volante ese animal. 

- Apoderao, habéis comprado un gran coche, y teniendo en cuenta que la envidia es el pecado capital de nuestra España, seguro que os tocará escuchar bastantes críticas.

- No me preocupa, hemos comprado un buen coche como herramienta de trabajo, no para figurar, porque no somos en absoluto importanciosos.

- Después de considerar todos los pros y los contras, te felicito por tu decisión.

- No me gusta echarme flores a mis propios cerdos, pero puedo decir sin temor a equivocarme que me he lucido una vez más: estoy convencido de que he comprado el coche que necesita la cuadrilla, y a un precio excelente. Soy un lince.

- Apoderao, eres muy detallista.

- En efecto, lo soy en todos los aspectos, incluso trato de mejorarme a mí mismo, como si mejorar lo perfecto fuera posible. Pero yo insisto, inasequible al desatino.

- También has comprado una motocicleta, aunque no entiendo qué utilidad vais a darle, si no es para hacer el animal en los ratos de ocio.

- La utilizaremos como vehículo de apoyo y asistencia técnica en todos los viajes de la cuadrilla. Además, puede venirnos bien cuando tengamos prisa por salir de alguna plaza, que a veces ocurre, porque hay aficionados con muy poco aguante.

- Incluso os puede hacer un buen papel para evitar atascos.

- También lo he pensado, aunque como el Mini va muy bien en ciudad, sólo haría falta emplearla en atascos muy grandes, lo que los expertos en tráfico llamamos “atascos de mucho atascamiento”.

- Apoderao, cada vez que hablo contigo y trato de darte una idea, compruebo que tú ya la habías considerado, jamás dejas un cabo suelto.

- Sí, acostumbro a ir por delante del común de los mortales, pero no lo hago con un objetivo meramente práctico, sino para canalizar mi elevada capacidad intelectual. Estoy convencido de que si no sacase de mi cerebro todo este inagotable caudal de creatividad, correría el riesgo de una embolia por sobrepresión de ideas cerebrosas, mayormente. Está demostrado que una excesiva actividad cerebral, como la que yo desarrollo en cada momento, puede originar toxinas muy perjudiciales para la salud, ya que se multiplican muy rápidamente y llegan a todos los órganos del cuerpo a través del torrente sanguinario.

- No me extrañaría en absoluto que tuvieras algún problema por pensar más de la cuenta.

- Los he tenido alguna vez, pero no han podido probarme nada.

- Estoy seguro de que habrás conseguido un buen precio a la hora de adquirir la Vespa.

- No te quepa duda, Cegatito.

- Si empleaste la misma táctica de negociación que tan buenos resultados te dio con el Mini, no hace falta que me digas más.

- Empleé una táctica parecida, y lógicamente, obtuve unos resultados igualmente satisfactorios.

- Con el Mini y la Vespa, no cabe duda de que vuestro parque móvil ha alcanzado cotas extraordinarias.

- Así es, como corresponde a una cuadrilla del máximo nivel.

- Apoderao, tengo que poner fin a la entrevista, como siempre, ha sido un placer charlar contigo y aprender un montón de cosas interesantes.

- Interésity asuntive, yes.

- ¿Quieres decir algo a los aficionados?

- Sí, les envío un saludo y les adelanto que la temporada 2008 va a ser muy importante para Revillita, y recuerda que mis predicciones tienen siempre un margen de error inferior al 99%.

- Se masca el triunfo, me atrevo a asegurar.

- Así es.

(Fin).

Las fotos del acto de entrega del Mini.